Tú lejos, yo en esta banca,
Tal vez ambos deseándonos,
Las palabras aparentemente no llegan
Nuestros destinos quizá no confabulen.
Siempre detesté aquella historia en la cual la princesa espera algo que probablemente nunca llegue,
Hoy podría decir que me detesto a mí mismo,
Historias repetidas, espirales de vida rotos,
Incierto final, una sonrisa con un golpe.
En la banca sigo esperando que lleguen las palabras,
Se hace de día, se hace de noche
Fidelidad acaso convertida en masoquismo,
Como aquella sonrisa iluminada después del golpe.
Sentimientos convertidos en palabras arrastradas por el viento,
Cuando leas esto escasamente sabrás que es para ti.
Así como en la banca espero algo que nunca llegará,
Quizás la princesa esperó bien y fue el príncipe quien nunca supo llegar.
OzKr Bizzarro.
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